Experiencias

Contar mi experiencia

Una experiencia alarmante

Hola amigos de POXIPOL! Mi nombre es Roberto y soy de La Plata. Les comento que hace unos meses, más precisamente un día viernes previo a un fin de semana largo, me disponía a cerrar mi comercio y al querer activar la alarma me di cuenta que la misma no se activaba ya que figuraba como si la puerta principal del negocio, de vidrio, estuviera abierta. El problema era que el sensor magnético se había despegado de su lugar y para la alarma era como si la puerta estuviera abierta. Esto sumado a que esa misma noche me disponía a viajar a la costa con mi esposa... Era un terrible dilema!  Me quedo? Dejo el local sin alarma? Como le digo a mi esposa que no viajo? Y en ese momento se me ocurrió la mejor de todas las preguntas! Y si lo pego con POXIPOL? Pegará un plástico sobre el vidrio? Seguro que pega!. Ahí nomás cerré el local, corrí al kiosco y compré POXIPOL Transparente, lo preparé, lo apliqué y me fui tranquilo a casa a buscar los bolsos.  La verdad que de esto ya pasó un tiempito y el arreglo quedó excelente!.

Roberto, de La Plata

Poxipol acompañándome desde que era un pibe

Hola, les escribo para comentarles dos experiencias positivas que tuve a lo largo de mi vida con el “MILAGROSO POXIPOL”. Mi nombre es Eduardo tengo 54 años, soy abogado y actualmente tengo una bella mujer y dos hermosos chicos (Fernando 25 y Alejandro 19), los cuales están atravesando una edad complicada.

Me atreví a escribirles ya que desde hace mucho tiempo voy a la misma ferretería en mi querido barrio de Quilmes a comprar todo lo que necesito y aprovecho alguna que otra vez para juntarme a tomar un mate. En la misma vi este mes que colocaron muchos carteles informando que la marca cumplía 50 años, fue ahí donde pensé; es verdad a lo largo de mi vida me acompañó tanto a mi como a mis padres. Quién no recuerda las publicidades dónde se destruía todo y se arreglaba con POXIPOL??. Por todo esto decidí escribir unas pocas líneas que espero que sean de su agrado.
Mi primera gran experiencia la tuve cuando era muy chico, si mal no recuerdo tenía 16 años. Estaba con dos amigos jugando a la pelota en casa dentro del living, usando dos sillas de palos. Obviamente que lo tenía terminantemente prohibido pero uno a esa edad no hace tanto caso. La cuestión es que Guille, un amigo de la infancia, le pegó a la pelota y la misma se levantó y no paraba de subir hasta que pegó en el plafón y lo dio vuelta. Al instante me subí a un palo (la silla de madera) para reacomodarlo y se me partió la pata de una manera tremenda. No supe que hacer hasta que me acordé que mi padre utilizaba un producto metálico para reparar prácticamente de todo. Acto seguido lo encontré en el mueble de la cocina lo preparé como explicaba y lo aplique muy prolijamente. Es el día de hoy que mis padres nunca se enteraron!!. La vedad que en aquel entonces, me salvo de una linda penitencia.

La otra experiencia fue más reciente, el último verano junto con mis dos hijos y mi socio Enrique nos fuimos con su lancha hasta Colonia, Uruguay. El viaje fue hermoso el paisaje es maravilloso y la hospitalidad de la gente del delta y de las demás personas que venían en caravana es increíble. La ida fue sin problemas hasta que llegamos a cargar nafta antes de cruzar el último tramo. Estando parados en la misma una lancha se nos acercó de golpe y no pudo evitar que colisionáramos en la banda de babor y rompernos parte del botaso. La verdad que con mis hijos nos asustamos pero Enrique nos dijo que no pasaba nada, que había que arreglarlo rápido para evitar que se siga destruyendo y que a la hora de abarloar la lancha en un muelle no corra más peligro de rotura con el roce con otra lancha. En ese instante en el medio del río, desde la lancha que nos colisionó nos pasaron POXIPOL transparente para poder colocar el pedazo que se salió. Lo trabajamos de manera muy fácil y en pocos minutos estábamos continuando viaje con el botaso reparado. Es increíble que POXIPOL sea una herramienta de reparación en todos los ámbitos que uno puede frecuentar. En autos, lanchas, uso doméstico, hobbies y otras disciplinas. A mi entender esto se debe a la efectividad del pegado y la muy fácil aplicación del mismo.

Con estas dos breves experiencias les quería transmitir el cariño y la confianza que le tengo a su marca por haberme acompañado durante toda mi vida de manera satisfactoria. Ni hablar de los arreglos caseros que realicé como: reparar mesada, sillón (las maderas de abajo) y la reja exterior de la casa entre otras cosas. Me despido diciendo GRACIAS por darnos la posibilidad de contar con un producto noble, seguro, práctico y ARGENTINO en todas nuestras casas!!!

Atte,

Eduardo Segovia y flia.

Ganándome el respeto de mi suegro con Poxipol

Hace años que en casa de mi novia tenían rota la mesada de la cocina. Al ver que a todos les molestaba pero que nadie hacía nada por arreglarla, me propuse ayudar y de paso, ¿porque no?,  ganarme la confianza y el cariño de mi suegro.
Una vez que endureció, listo!  La mesada quedó perfectamente prolija y como nueva!
Por suerte, tenían guardado el pedazo de mármol que faltaba. Solo tuve que hacer la mezcla y aplicar Poxipol sobre el mismo.  Luego lo uní acomodando las partes para que quedaran parejas.

Diego

Poxipol me salvó las vacaciones

Antes de salir de vacaciones siempre reviso a fondo mi viejo Taunus y reparo los pequeños problemas que encuentro para evitar males mayores durante el viaje. Pero como dice el refrán “a seguro lo llevaron preso” y en mis últimas vacaciones aparecieron los “imprevistos” que castigaron a mi forcito Taunus. 
Desde Luján, donde vivo, iba a Mendoza con mi mujer y mi hijo cuando después de haber hecho 800 km., a la altura de la Provincia de san Luis, empecé a sentir un ruido extraño que venía del motor. Me detuve y levanté el capot para ver qué pasaba, pero no pude detectar nada. Pensé en consultar a algún mecánico de la zona, pero en vacaciones uno sale con la plata justa y además un mecánico en la ruta nos puede dar una sorpresa desagradable. 
Reinicié la marcha y el ruido del motor se transformó en un golpe seco mientras que en el tablero del Taunus se prendió la luz indicando que el alternador no cargaba. Pensé que la correa se había cortado y paré el auto a un costado de la ruta, pero cuando levanté el capot no estaba la correa ni la polea del cigüeñal. La correa estaba en el chapón que protege el carter y al tornillo lo encontré en el piso.  
Acostumbrado a los problemas de un coche viejo, algo de mecánica conozco y siempre llevo mi caja de herramientas en la que nunca falta la cajita de Poxipol 10 minutos.
Entonces desarmé un poco el frente del auto para tener acceso a la punta del cigüeñal. Cuando quise probarla me di cuenta de que la polea entraba “bailando”. Bue, me dije, tranquilo que esto tiene solución. Le pedí a mi mujer un frasquito de acetona que siempre lleva para limpiarse las uñas y con un trapito limpié la punta del cigüeñal y el interior de la polea. Después preparé Poxipol gris y lo apliqué en el interior de la polea, ajusté el tornillo y aproveché el tiempo de fraguado tomando unos mates con mi señora y mi pibe al costado de la ruta. A los 20 minutos, tiempo más que suficiente, coloqué la correa, armé todo y puse el motor en marcha comprobando que funcionaba al pelo.
Reinicié la marcha a baja velocidad, por pura precaución, pero a los pocos kilómetros le metí pata normal.  Llegamos a Mendoza sin ningún problema. Pasamos 15 hermosos días de vacaciones (inclusive haciendo excursiones a la montaña con el Taunus) y volvimos a Luján sin inconvenientes. 
Cuando en un primer momento pensé que se me iban a arruinar las vacaciones, Poxipol me rescató de la ruta a un costo mínimo. 

Juan Carlos

En el medio de la Laguna de Monte, una nueva solución con Poxipol

Hola Poxipol Queria contarles mi experiencia con el poxipolñ dos componentes .  Me encontraba en la laguna de monte con mi moto de agua y cerc del medio dia note que se fugaba por el caño d escape donde conduce fuego y agua al mismo timepo  a muy alta presion entendamos que es un motor de 750 cm que trabaja a 6000 revoluciones y note que el escape tenia una pequeña perdida de agua la cual salia con mucha presion y temperatura,  un buen amigo me paso el dato del poxipol dos componentes el transparente que podia llegar a soportar la presion y temperatura, por lo que decicimos conseguirlo en euna ferreteria ye intentarlo , sino el dia estaba perdido ,consigo el poxipol en una ferreteria de monte clasica de pueblo, procedo a lijar un poquito donde se encontraba la perdida aplico el poxipol lo dejo secar tres horas me comi un asado tranquilo y bingo a las tres de la tarde arranque nuevamente la moto y puedo asegurarles que se comporto excelente es mas me averguenza dicirlo pero todavia no lleve a soldar el escape por que sigue con el parche de poxipoll funcionando perfectamente . La verdad les agradesco y felicito por el producto agunte poxipol. Saludos a todos en la empresa Gabriel nuevo fan de sus productos.

Gabriel

Reparación de un planeador Sonic 185 con Poxipol

Soy Gustavo de san antonio de padua en mi hobby el aeromodelismo el poxipol es una herramienta indispensable ,no podria contar las infinitas veces que este marivilloso producto a solucionado mis inconvenientes, lo ultimo que pegue es la punta de mi planeador el sonic 185 el cual en su primer decolaje choco de punta y partio su fucelaje donde se coloca el motor del mismo, en seguida y en medio de un evento volarxvolar 2011 agarre mi poxipol incoloro procedi a pegar el telgopor y en 10 minutos el modelo ya estaba en el aire.

Gustavo

Si te mudás tené a mano Poxipol

Quería contarles que me mudé hace poco y, como a muchos les habrá pasado, en una mala maniobra los fleteros me rompieron la pata del sillón del living.
Evidentemente no lo habían asegurado bien cuando lo transportaron pero no me hice demasiado problema ya que por suerte siempre tengo a mano Poxipol.  Eso sí, esta vez lo tuve que buscar entre las cajas que todavía tenía embaladas.
Cuando al fin lo encontré el arreglo fue facilísimo, pegué la pata que se había despegado y el sillón quedó como nuevo.
Espero que publiquen mi experiencia.  Saludos!

Mariela

Una excelente recomendación para usar Poxipol

Buenas tardes, soy Beatriz de Belgrano y vivo en una casa antigua que estoy remodelando de a poco. Hace unos meses usé Poxipol para restaurar el marco de la puerta principal que es de una madera dura de color rojizo parecida al algarrobo. Como al marco le faltaba un pedazo importante, usé la técnica que Uds. recomiendan de agregarle aserrín a cada uno de los componentes antes de mezclarlos para que Poxipol rellene bien todos los espacios. El marco de la puerta quedó perfecto, lo barnicé y prácticamente no se nota! Gracias Poxipol!

Beatriz, de Belgrano

Poxipol me ayudó en mi primer departamento

Hola a todos, mi nombre es Hernán y quiero aprovechar para contarles una de mis últimas aplicaciones que hice con Poxipol.
Luego de varios años de anhelo pude cumplir mi sueño de tener mi propia casa.  Si bien no es muy grande tuve que trabajar bastante instalando diferentes accesorios en todos los ambientes. Es aquí donde un día me tope con un gran inconveniente: tenía que colocar un tender rebatible en un lugar muy reducido dentro del lavadero. El problema principal que se me presentaba era que el extremo derecho del tender debía estar al lado de una ventana, razón por la cual no podía agujerear la pared ya que seguramente dentro de la misma me iba a topar con el marco de hierro.
Es aquí donde se me ocurrió pegar el extremo derecho del tender con Poxipol de tal manera de poder terminar la colocación. Luego de realizar la mezcla con los dos pomitos, esparcí el contenido por toda la superficie del tender y apoyé el mismo contra la pared.
Luego de un día de haber realizado la aplicación y de haber lavado ropa me tuve que enfrentar con un nuevo desafío: tener que colgar la ropa y ver si el tender iba a poder resistir el peso de toda la ropa húmeda. El resultado fue excelente, la aplicación soportó todo el peso y el tender se encuentra totalmente rígido.
Sinceramente esta aplicación superó todas mis expectativas ya que, además de haber quedado bien, Poxipol me permitió instalar el tender en un lugar en donde no se podía acceder con ninguna agujereadora.

Hernán

Un arreglo que duró años

Hace tres años realicé un trabajo un poco a las apuradas porque era fin de semana y el cliente tenía que viajar urgente y necesitaba su auto, un Fiat 1600. 
El mismo tenía un problema en los pistones debido a que los pernos estaban flojos y se deslizaban hacia las camisas o cilindros, ocasionando una pérdida de compresión y por consiguiente, el empaste de las bujías, pérdida de aceite y mal funcionamiento del motor.
El procedimiento correcto era empernar los pistones o como alternativa llevar a la rectificadora y hacer unas ranuras en ambos extremos por donde se introduce el perno para así poner dos seguros circulares y evitar el deslizamiento de los mismos.
Ante la insistencia del cliente que quería que se le arme urgente opté por poner Poxipol en ambos extremos del orificio.
El cliente se fue con el auto recién armado con su familia hasta la localidad de Cachi, ubicada a más de 200 Km. de Salta Capital y, por si fuera poco, zona de montaña.
Grande fue mi sorpresa cuando al cabo de dos años el mismo apareció trayéndome de regalo carne de Cachi y una campera tejida a mano con lana de vicuña.
Me dijo: “vea amigo, Ud. me hizo un arreglo que no me garantizaba más de dos meses y me duró dos años, ahora quiero que me rectifique el motor completo y esta vez no lo apuro, tómese todo el tiempo que quiera”.
Aunque no lo crean esos dos pomos que mezclé de Poxipol me hicieron una muy linda fama en aquella zona y hoy en día ante la imposibilidad de traerme los vehículos a Salta, me envían los motores en algún camión o camioneta que viene a buscar víveres.
Se preguntarán “¿qué pasó cuando desarmé el motor en cuestión?” El mismo tenía el desgaste natural por el excesivo uso pero… los pernos estaban en su lugar gracias a Poxipol!

Amin Yusep Tayagui


Contar mi experiencia

Completar el formulario

Introducir el código:

Acepto

 

POXIPOL